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Educación socioemocional en el profesorado

La importancia de la educación socioemocional del profesorado

En tiempos como los actuales en los que la información circula cada vez más por canales virtuales que la hacen llegar fácilmente a los receptores que la reclaman, el profesor no puede pretender mantener como cometido central de su profesión el rol de portador de información.

  • El papel del docente pasa a ser el de entrenador de competencias de aprendizaje autónomo en los alumnos.
  • Tener capacidad para contagiar ganas de aprender y seleccionar contenidos provechosos.
  • Educar es entusiasmar.
  • El papel del educador incluye competencias pedagógicas y para-pedagógicas, además de un compromiso ético y moral.
  • Enseñar a aprender a aprender.

EL SECRETO DE LA EDUCACIÓN ESTÁ MÁS EN CONTAGIAR GANAS QUE EN TRANSMITIR CONOCIMIENTOS

Es imprescindible la presencia de lo socioemocional en las aulas

Las competencias socio-emocionales son el conjunto de habilidades y destrezas que permiten interactuar con los demás o consigo mismo de forma eficaz y satisfactoria.

La profesión docente es una profesión de personas que trabajan con personas y cuyo objeto preferente es formar personas, con extensas e intensas relaciones interpersonales que generan roces continuos que van dejando huellas y que acaban por facilitar o dificultar el aprendizaje y la convivencia.

No se puede evitar educar (o maleducar) socio-emocionalmente.

  • Compartir un mismo espacio implica un contagio irremediable de sensaciones y emociones.
  • Cada profesor está transmitiendo entusiasmo o desgana, cercanía o distancia, disponibilidad afectiva o indiferencia.
  • El profesor enseña por acción u omisión y enseña lo que es y lo que siente, más que lo que dice o pretende transmitir académicamente.

Los profesores más valorados….

Los profesores más apreciados y valorados lo fueron fundamentalmente por sus cualidades emocionales.

Tienen que ganarse la actitud positiva y el respeto de sus alumnos, para lo que no hay otro camino que incorporar nuevas competencias profesionales que faciliten una gestión eficaz de la clase, lo que implica el manejo efectivo de procesos tan diversos como específicos: observar, convencer, entusiasmar, captar-mantener la atención, escuchar, advertir, pactar, dirigir, mediar, respetar, hacerse respetar, decir no, argumentar, perdonar, sancionar, negociar, tomar decisiones, esperar, olvidar, renunciar, emprender, planificar…

El primero debe ser el profesorado,

Para enseñar/entrenar competencias socio-emocionales, hay que empezar por uno mismo.

Debe formar a los alumnos en competencias socio-emocionales y por otro lado, debe formarse él/ella: para cumplir mejor su misión; para sentirse mejor; para educar a sus alumnos; para que éstos se sientan mejor.

Sólo un profesor emocionalmente competente puede ayudar a desarrollar en sus alumnos las competencias socio-emocionales necesarias para conseguir un clima de trabajo efectivo y de plena convivencia.

Objetivos de la educación socioemocional del profesorado

Son instrumento de poder (objetivo social) para conseguir cambios beneficiosos en pensamientos, sentimientos, actitudes y comportamientos de los alumnos.

Facilitan la consecución de logros (objetivo instrumental). De la madurez emocional depende el éxito en el trabajo, en los estudios, el acierto en la elección de los amigos o el éxito social.

Son vehículo de satisfacción (objetivo afectivo). Las relaciones constructivas y seguras, basadas en la aceptación mutua y el respeto, sirven para aumentar la sensación de bienestar.

Sirven para adaptarse eficazmente al contexto (objetivo ecológico). Las emociones en los profesores están ligadas a la capacidad para adaptarse funcionalmente a un escenario-aula y de responder a situaciones a menudo problemáticas.

Tienen valor protector (objetivo preventivo). Sirven para proteger la autoestima y el equilibrio emocional, combatiendo activamente problemas de salud, crisis de ansiedad u otras alteraciones anímicas.

De qué competencias socio-emocionales hablamos?

El profesorado mantiene tres tipos de relaciones profesionales, que interactúan entre ellas:

Relaciones intrapersonales. La autoestima, el autocontrol o la resiliencia (relación con consigo mismos).

Relaciones interpersonales. Relación con los demás, con alumnos, compañeros y familias.

Relaciones curriculares objetuales. Nos relacionan con el currículo, las materias que impartimos y las tareas que desarrollamos.

En cualquiera de los tres ámbitos pueden aparecer conflictos.

Es la fortaleza emocional la que nos permite enfrentarnos a situaciones y tareas difíciles.

Se necesita una triple preparación

LA TRIPLE PREPARACIÓN SOCIOEMOCIONAL DEL PROFESORADO

Los alumnos y profesores están aprendiendo competencias sociales y emocionales que inciden en los tres ámbitos relacionales que componen las experiencias vitales: las relaciones interpersonales (con los demás), las relaciones intrapersonales (consigo mismo) y las relaciones apersonales(con actividades y tareas, como por ejemplo las académicas).

Estos aprendizajes:

  • Son ineludibles.
  • Son implícitos.
  • Son estratégicos.

No se puede hablar por lo tanto por separado de rendimiento académico y de convivencia: forman parte de un único currículo.

El profesor que quiere implicarse, sabe cómo hacerlo y tiene suficiente capacidad de influencia sobre sus alumnos, tiene muchas posibilidades de conseguir los objetivos que se proponga.

Preparación psicológica

  • Mentalización.
  • Dispuesto a implicarse.
  • Crea una clase:
  • Segura: donde nadie pueda incumplir. El primero, el profesor.
  • Atrayente: donde nadie quiera incumplir.
  • Respetuosa: con los derechos de todos.
  • Empática:planteamiento que permita a todos estar a gusto.
  • Asequible: donde todos tengan posibilidades de éxito.
  • Exigente: donde se planteen retos razonables.
  • Integral: donde quepan todas las capacidades que caracterizan a la persona
  • Inclusiva: donde todos tengan posibilidades, atención, ayudas, motivaciones e intereses.

Preparación pedagógica

La necesaria formación técnica para disponer de estrategias de gestión de la clase, tanto en aspectos disciplinarios como motivacionales, organizativos o curriculares.

El profesor bien preparado gana en seguridad y flexibilidad al tener multitud de opciones (buen fondo de armario), amplio repertorio de recursos de gestión de aula.

Esta formación tiene cuatro fases:

  • Formación de base (en la universidad)
  • Formación inicial (en el momento de iniciar la andadura profesional)
  • Formación permanente (durante toda la carrera profesional)
  • Formación específica (en el desempeño de cargos específicos)

Preparación logística

Las intervenciones en solitario del profesorado suelen ser insuficientes.

Sistema de Apoyos:

  • Horizontales (equipos educativos)
  • Verticales (tutoría, apoyos directivos…).

Lo peor que le puede pasar a un profesor es que los alumnos sepan que está solo y lo mejor que los alumnos sepan que está respaldado por un equipo que le apoya.

Los profesores en solitario o en equipos incomunicados están condenados a la impotencia frente a alumnos disruptivos organizados en grupos sociales que se refuerzan y apoyan mutuamente.

Casi todos los conflictos presentes en las aulas son un reflejo de la ausencia de competencias socio-emocionales: faltas de respeto y autocontrol, agresividad, desmotivación, ausencia de límites, son ejemplos de problemas que caen absolutamente dentro del ámbito de lo socioemocional.

  • Deben ser contemplados como señales de carencias competenciales y ser considerados como ocasiones aprovechables para educar-entrenar socio-emocionalmente a los alumnos mediante la corrección sistemática de conductas y actitudes inadecuadas.
  • Mientras los alumnos perturbadores, auténticos expertos en afrontamiento de conflictos, se adaptan funcionalmente al aula, actuando en equipo, apoyándose mutuamente y adoptando conductas funcionales de carácter táctico, los profesores suelen actuar en solitario y mediante conductas improvisadas e intuitivas, frecuentemente disfuncionales.

El profesor puede aprovechar cada conflicto para introducir breves cuñas socio-emocionales que entrenen habilidades intra e interpersonales incompatibles con los conflictos y la disrupción: cada falta de autocontrol es una ocasión para introducir una cuña de autocontrol; cada insulto o intimidación, una ocasión para introducir una cuña de respeto y adopción de perspectivas; cada actitud apática detectada, una ocasión para entrenar la automotivación o fuerza de voluntad; y así con la empatía, la responsabilidad o la autoestima…

Fuentes:

VAELLO ORTS, J. (2003): Resolución de conflictos en el aula. Santillana.

VAELLO ORTS, J. (2005): Las habilidades sociales en el aula. Santillana.

VAELLO ORTS, J. (2007): Cómo dar clase a los que no quieren. Santillana.

VAELLO ORTS, J. (2009): El profesor emocionalmente competente. Graó.

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